domingo, 20 de junio de 2010

Río muy negro



ENTERRARON A LAS VICTIMAS DE BARILOCHE, CERRARON UNA COMISARIA
Tres sepelios y una mudanza

El gobernador Saiz anunció que se traslada la sede donde sirven los policías que abrieron fuego contra los manifestantes. Ayer enterraron a los dos chicos y al hombre asesinados a balazos por los agentes.
Por Carlos Rodríguez

En un intento por terminar con la grave situación que se vive en la ciudad de Bariloche por el asesinato de dos adolescentes y un hombre –en hechos que se atribuyen a la policía local–, el gobernador de Río Negro, Miguel Saiz, resolvió el traslado de la comisaría 28ª, uno de cuyos agentes, el cabo Sergio Colombil, está detenido imputado por el crimen del chico Diego Bonefoi, de 15 años, una de las tres víctimas. La decisión del gobierno fue comunicada por la secretaria de Derechos Humanos de la provincia, Gladis Cofré, a dirigentes de organismos sociales, de derechos humanos y de distintos sindicatos, que concurrieron ayer a la Municipalidad para demandar esa mudanza. Lo mismo fue pedido, en forma pública, por Sandro Bonefoi, el padre de Diego, cuya familia vive calle de por medio de la seccional. “No quiero abrir la puerta y ver que la comisaría sigue funcionando. Yo quiero vivir en paz, y estoy en paz a pesar de todo. No quiero convertirme en un papá asesino de policías”, advirtió ayer Bonefoi en diálogo con Página/12 (ver nota aparte).

Bonefoi dijo que ayer conversó telefónicamente con el ministro de Gobierno provincial, Diego Larreguy, quien “se comprometió a trasladar la comisaría 28ª y yo le creo”. El papá de Diego hizo declaraciones ayer, poco después del sepelio de su hijo Diego. Ayer se realizaron también las inhumaciones de las otras dos víctimas, Nicolás Carrasco, de 17 años, y Sergio Cárdenas, de 29. Una fuente vinculada con la investigación de las muertes de Carrasco y Cárdenas señaló que “al parecer, los únicos que tenían armas de fuego eran los policías, mientras que los vecinos respondieron sólo con piedras y palos”.

Este diario pudo determinar que tanto Carrasco como Cárdenas murieron por heridas de balas –serían de plomo en los dos casos– y que uno de los dos había recibido cuatro impactos en el cuerpo. La indagatoria del cabo Sergio Colombil se realizará el martes próximo. Se iba a concretar el viernes, pero el juez Martín Lozada suspendió el trámite en razón de la presencia de un grupo de jóvenes frente al juzgado. Todo hacía suponer que el traslado del detenido podría haber generado nuevas escenas de violencia como las que vienen ocurriendo desde la mañana del jueves.

En el caso de Colombil, tal como relató el padre de Diego Bonefoi, la bala que mató al joven no fue encontrada porque “ingresó por la nuca y salió por la mollera”. De todas maneras, los tres policías que acompañaban al cabo durante la corrida de 200 metros hasta que pudo atrapar a Bonefoi coinciden en que el disparo mortal salió del arma que llevaba el policía detenido. Incluso, algunos de los uniformados recordaron que el propio Colombil les comentó minutos después del hecho: “Uy... no saben lo que me pasó”, en alusión al disparo que mató al chico. Todo hace suponer que el imputado alegará en su favor que el tiro “se le escapó”. Estaría probado que la víctima estaba desarmada y sin ofrecer resistencia.

Ayer por la noche había comenzado a nevar en Bariloche y un grupo de vecinos se aprestaba para cortar la ruta 40, que lleva a El Bolsón. Mara Bou, de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) de Bariloche, confirmó que la situación ahora “se ha tranquilizado, sobre todo porque ya no hay policías en la zona” del Alto, donde vive la familia Bonefoi, lugar que fue el epicentro de las protestas vecinales y de la represión por parte del Batallón Organizado de Represión Antimotín (BORA), la temible fuerza de choque de la policía rionegrina.

Ayer se hicieron dos asambleas de vecinos y organizaciones sociales, una de ellas en la sala de prensa de la Municipalidad local. También se hicieron asambleas en otras ciudades, como Viedma o Cipolletti. En todos lados se aprobó una convocatoria para realizar un corte de rutas el próximo martes. También se analiza la posibilidad de convocar a un paro general de repudio en toda la provincia, para ese mismo día.

El intendente de Bariloche, Marcelo Cascón, asumió el compromiso de encontrar un predio que será destinado a la instalación de la comisaría 28ª. De todos modos, se cree que no va a ser muy lejos de la zona donde se encuentra en la actualidad. Aunque las muertes de Carrasco y de Cárdenas se atribuyen al personal del BORA, en fuentes policiales se insistía ayer en que las manifestaciones fueron reprimidas “con armas no letales”.

Para disminuir la tensión, la secretaria de DD.HH., Gladis Cofré, confirmó que le habían pedido a la policía que “no tenga una presencia (en la zona del Alto) que resulte provocativa” para los vecinos. Ayer por la mañana fueron dejados en libertad los diez adultos que habían sido detenidos el viernes en el centro de Bariloche, durante una manifestación que terminó con corridas y roturas de vidrios en varios comercios. También hubo destrozos en el edificio de la comisaría segunda, en el Centro Cívico.



“Pido a la Presidenta que intervenga”

“Yo le pido a la presidenta Cristina Kirchner que intervenga personalmente para que trasladen la comisaría 28ª”, ubicada en la zona del Alto, en Bariloche. El pedido fue hecho por Sandro Bonafei, el padre del chico asesinado el jueves por la policía rionegrina. “Nosotros no incentivamos la violencia, los que lo hicieron fueron los policías. Si no sacan esta unidad de acá, yo le dije al ministro (de Gobierno, Diego Larreguy) que “me voy a convertir en un papá asesino, porque si veo a un policía en la puerta de mi casa, lo voy a matar”.

Veinte minutos antes del diálogo con Página/12, Bonafei había asistido con su mujer y sus seis hijos al sepelio de Diego. “Estoy en paz, enterramos a Dieguito en son de paz, acompañados por mucha gente. Bariloche está tranquilo, volvió la normalidad. No hay gente protestando en ninguna calle, aunque por la televisión dice que sigue la tensión. Son mentiras, la tensión terminó y la gente no está en la calle. Sólo nos vamos a reunir esta noche (por ayer), unos pocos manifestantes, para cortar la ruta 40 en forma pacífica y vamos a protestar para que se garantice el traslado a otro lugar de la comisaría 28ª”, explicó Bonafei.

El hombre explicó las razones de su pedido para que saquen la unidad policial de su actual emplazamiento: “Yo vivo enfrente, a 30 metros del lugar donde están los asesinos de mi hijo, y también fueron policías los asesinos de los otros dos pibes”, en referencia a Nicolás Carrasco y Sergio Cárdenas. “En el caso de los otros dos pibes, los responsables fueron los del grupo BORA”, agregó el padre de Diego.

“La televisión mostró algunas de las cosas que hizo la policía, pero no todo. Los policías hicieron de todo. En mi casa rompieron los ventanales con balas de goma y ahora vamos a tener que arreglar la casa.” Sandro Bonafei aseguró que durante esos hechos él recibió “un disparo de bala de goma en un ojo y tuve que ser internado” por unas horas. “Por eso yo no puedo tolerar que sigan allí los policías, estoy muy dolorido y no me voy a poder aguantar...”, concluyó.

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