lunes, 29 de marzo de 2010

Un libertario en el Frente



Ghassan Ali, un comunista libertario en el Frente Popular de Liberación de Palestina

x A las barricadas

Nicolas Pasadena entrevistó al compañero Ghassan Ali para un dossier sobre la izquierda palestina publicado recientemente por la organización anarquista francesa Alternative Libertaire.
La entrevista tuvo lugar con anterioridad a la actual coyuntura, marcada por la ofensiva colonizadora israelí en Cisjordania realizada unilateralmente, sin el apoyo de la comunidad internacional, y el levantamiento de la población palestina para hacerla frente.


Desde Alasbarricadas.org hemos creído conveniente su traducción al castellano para ofrecer a nuestros lectores una perspectiva más amplia de la situación presente del conflicto a través de los puntos de vista de un compañero libertario que está participando activamente de la Resistencia desde el terreno.

Ghassan Ali es un refugiado palestino de tercera generación. Sus abuelos fueron expulsados de su pueblo en el actual Israel. Él y sus padres nacieron en campos de refugiados en la franja de Gaza. Siendo un niño arrojó piedras en la primera Intifada (1987-1993). Rememora su trayectoria para Alternative Libertaire y explica su punto de vista como comunista libertario dentro del FPLP [1] y las perspectivas que ve para la Resistencia.

¿Cuál es la situación en Gaza desde la guerra de enero de 2009?

Gaza todavía se halla en un impasse. Por un lado, la situación humanitaria continúa degradándose. El bloqueo impuesto por Israel y la comunidad internacional nos ha encerrado en este ghetto, donde la gente tiene que hacer frente a la destrucción, el hambre y la catástrofe sanitaria. Alrededor de 40.000 casas y edificios quedaron destruidos y sus habitantes, que ahora viven en campamentos, han sufrido su primer invierno así.

La situación política es desesperada. Israel continúa con su proyecto colonial tras imponer sus condiciones al gobierno estadounidense, con la Unión Europea alineándose detrás. Los halcones israelíes están amenazando a Gaza con un nueva guerra y el mundo occidental responde poniendo palos en la rueda a la condena de Israel propuesta por la comisión de investigación de la ONU [2].

Además hay que señalar la situación interna, que afecta a los palestinos más que cualquier otra cosa. La lucha fratricida es alimentada por Fatah y Hamas, que miran por sus intereses particulares y sus alianzas regionales y globales. El pueblo palestino es la única víctima de estos conflictos. El panorama es sombrío y los riesgos importantes. La causa palestina nunca ha estado más en peligro que como lo está ahora.

¿Cómo te uniste al FPLP?

Cuando era un adolescente, apoyaba a Fatah. Pero en los tiempos de los Acuerdos de Oslo me reuní con Haydar Abdelshafi, una importante figura de la Resistencia que había presidido la delegación palestina en las conferencias de paz de Madrid. Él me dio una copia de los Acuerdos de Oslo y me explicó los peligros para nuestra causa. Mi conciencia política comenzó a construirse tras este encuentro y mi observación directa de la corrupción, la injusticia social, los encarcelamientos políticos y la supresión de toda voz discordante con la Autoridad Palestina. En esta época, llamada “los días dorados del Acuerdo de Oslo”, me uní al sindicato de estudiantes del FPLP y luego me hice miembro de la organización.

¿Cómo caracterizarías al FPLP de 2009? ¿Hay alguna diferencia entre los objetivos que proclama y su política real?

En las elecciones generales de 2006, el FPLP sólo obtuvo 3 asientos. No obstante, está mejor situado a día de hoy debido a la creciente desafección con las políticas de Hamas y Fatah, que llevan a la división interna y la guerra civil, beneficiando así a la ocupación. Pero el FPLP (y todas las fuerzas de izquierda) han estado vegetando durante años y no son vistas como alternativas fuertes y creíbles. Eso requerirá importantes cambios estratégicos.

Como comunista libertario y miembro del FPLP, ¿cuál es tu punto de vista acerca de la organización?

El FPLP es fruto de una amplia y diversa tradición. Cuando se creó (en 1967) era principalmente nacionalista árabe, pero más tarde, en 1972, se identificó como marxista. Sus ejes fundamentales son dos, la lucha por la liberación y por la justicia social. Actualmente está formado por maoístas y estalinistas, pero también por militantes libertarios, como es mi caso. Todo el mundo trata de hacer oír su voz. Como comunista libertario pienso que construir poder popular a través de las luchas conjuntas es más importante que tratar de unificar a todas las fuerzas de la izquierda palestina: unir debilidades no redunda necesariamente en una mayor fortaleza y efectividad. Para jugar un papel importante en nuestro futuro, el FPLP debería mirar hacia su pasado: por ejemplo, las experiencias de los comités populares durante la primera Intifada, que crearon estructuras educativas, sociales, culturales y económicas. Escuelas populares reemplazaron aquellas cerradas por la ocupación y redes cooperativas los empleos perdidos en Israel. Fue una lucha muy efectiva, la experiencia agrupó a todo el pueblo: hombres, mujeres y niños en cada población y en cada campo de refugiados. Sí, se podría hablar de una acción común de la izquierda.

¿Qué nos podrías contar de las actuales relaciones entre Hamas, el FPLP y Fatah?

El FPLP siempre ha sostenido el siguiente principio: “Una lucha unida contra la ocupación y un debate democrático en torno a la lucha social y los asuntos internos”. El FPLP, Fatah y Hamas tratan de que cambie la situación interna y de poner fin a la lucha entre las fuerzas de la Resistencia. Por desgracia, los dos polos de la derecha (Hamas y Fatah) están aún demasiado empecinados en el sectarismo: “Si no eres de los nuestros, estás contra nosotros”. Ambos quieren un monopolio en la legitimidad política y que los demás se sometan a él. Tras las elecciones de 2006, el FPLP sostuvo un enfoque claro: estamos por la unidad de la resistencia y por la democracia y el entendimiento entre los palestinos. Lo que, por otra parte, ha sido nuestra base desde siempre. Estamos contra los encarcelamientos políticos y otras violaciones de los derechos civiles y personales. Porque, para el FPLP, nada justifica que los palestinos se maten entre ellos. Estos puntos de vista nos han acarreado problemas con los servicios de seguridad tanto de Cisjordania como de Gaza, es decir, con ambas Autoridades Palestinas.

¿Cuál es la actual situación de los movimientos sociales en la resistencia contra Israel?

Durante la segunda Intifada, que comenzó en 2000, la resistencia organizada y armada no comenzó hasta pasados tres meses, tras la masacre de manifestantes por parte de las fuerzas israelíes. La desigualdad de la lucha entre manifestantes inermes y aviones de combate generó como respuesta un levantamiento popular armado.

Pero el problema que subsiste aún es de carácter estratégico y de carencia de reivindicaciones políticas. La Autoridad Nacional Palestina insiste en la vía de la negociación con Israel (lo que se ha demostrado como totalmente inefectivo) y de la obediencia a los Estados Unidos. Por lo que respecta a Hamas, siguen recurriendo únicamente a la demagogia, alimentados por la brutalidad israelí.

Sin embargo, hay varias iniciativas de resistencia popular contra la ocupación: boicot, manifestaciones contra el muro, campañas de recogida de aceitunas por parte los campesinos… Si los palestinos y el movimiento de solidaridad internacional pudieran expandir estas acciones, podrían jugar un rol importante en la resistencia a la ocupación.

¿Crees que nos encaminamos hacia una tercera Intifada?

Dada la coyuntura interna y regional, es difícil predecirlo. Las negociaciones se encuentran en un punto de muerte clínica y el gobierno israelí no tiene ninguna intención de concederle nada a Mahmoud Abbas, que es el último en creer en las negociaciones. Todo es posible. La ausencia de unidad nacional y la total divergencia política entre las dos fuerzas palestinas mayoritarias hace que sea difícil prever una estrategia unitaria de resistencia, una “tercera Intifada” para un futuro próximo. Pero debemos recordar también que nadie predijo el inicio de las dos primeras Intifadas.

Para terminar, debemos plantearte la pregunta más espinosa: ¿un Estado, dos Estados…?

Deja que te recuerde que hasta 1974 los palestinos llamábamos a un único Estado secular y democrático como solución. Esta demanda fue abandonada tras las presiones de la comunidad internacional. Desde entonces, la OLP ha estado demandando un Estado palestino limitado a las fronteras de los territorios ocupados desde 1967, que corresponden a un 27% del antiguo Mandato palestino [3]. Desde el inicio de las negociaciones para implementar las resoluciones de la ONU nunca ha habido un solo gesto de reconocimiento de estas resoluciones por parte de Israel. Al contrario, los territorios del futuro Estado palestino han sido troceados; la cuestión del retorno de los refugiados ha sido rechazada; el fin de la colonización se ha pospuesto indefinidamente. Finalmente, los palestinos con ciudadanía israelí (en torno al 20% del total) corren el riesgo de ser deportados para acabar con la amenaza a la “pureza demográfica del Estado judío”.

Lo importante, en mi opinión, para todos los que residen en el Mandato palestino, es terminar con el proyecto colonialista de Israel y, para todos, construir un territorio donde todos sean tratados por igual, independientemente de su religión o grupo étnico. Un único Estado democrático permitiría hacer posible este sueño, pero pienso que la correlación de fuerzas actual no deja espacio para esta posibilidad. De cualquier manera, sea cual sea el punto de vista de cada cual respecto a este punto, la tarea inmediata para todos debe ser poner fin a la ocupación colonial y luchar por una vida digna para todos, que pueda ofrecer esperanzas a las próximas generaciones.

Notas:

1. Frente Popular de Liberación de Palestina
2. Francia, por ejemplo, no apoyó la resolución de la ONU del 5 de noviembre de 2009 que aprobaba con una amplia mayoría las conclusiones de una comisión de investigación sobre “crímenes de guerra y posibles crímenes contra la humanidad” en Gaza. Tres semanas después, el embajador francés en Tel Aviv aseguraba al Estado de Israel la amistad de Francia y atacaba a la comisión de investigación de la ONU.
3. El Mandato Británico de Palestina, territorios ocupados por los británicos entre 1920 y 1948.


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